sábado, 4 de febrero de 2012
MAS PATERNIDAD!
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Como un entrenamiento y a media máquina
Como cuando en un entrenamiento se forman dos equipos “mix” de suplentes y titulares, para armar un picado livianito. Así salió Boca a jugar en Mendoza:
Sosa (arquero suplente), Ruiz (suplente del suplente), Schiavi (titular), Insaurralde (titular), Sánchez Miño (suplente del suplente); Ledesma (peleará la titularidad), Somoza (titular), Erviti (titular, primer partido del verano), Chávez (casi titular), Mouche (peleará la titularidad) y Blandi (peleará la titularidad). Pero con el correr del partido, en el segundo tiempo, el mix se acentuó para el lado de los habituales suplentes: salió Schiavi y entró Sauro (suplente del suplente), salió Erviti y entró Colazo (habitual suplente), salió Chávez y entró Guillermo Fernández (juvenil de reserva), salió Ledesma y entró Araujo (habitual suplente). Pasado en limpio, Boca terminó jugando con: Sosa, Ruiz, Sauro, Insaurralde, Sánchez Miño, Fernández, Somoza, Colazo, Mouche, Araujo y Blandi.
El tema es que del otro lado, el equipo que marcha segundo en la B Nacional, puso todo lo que tenía a mano, arriesgando incluso más de lo aconsejable. Puso de entrada a un refuerzo francés que se lesionó a los 10 minutos y arriesgó al pibe q juega por izquierda y que venía de una lesión, por más de media hora.
Y así, entre uno que jugó mezcladito, y otro que puso todo, la historia se volvió a repetir. Y jugando a media máquina, haciendo nada más que lo imprescindible, Boca se impuso 1-0, y terminó el verano ganándole los dos partidos al rival de la B Nacional.
Del partido poco para comentar. Fue bastante aburrido. Boca cumplió satisfactoriamente la parte defensiva del libreto, sobre todo en el segundo tiempo se paró demasiado atrás, y careció de la presión que le conocemos. El calor, los viajes, los partidos cada cuatro días y la ausencia de muchos titulares pueden ser excusas valederas para esto. Una cantidad de llegadas del adversario (centros y tiros forzados) superior al promedio, dan fe de esto. Adelante, se atacó poco y definió justo. Perdido Pochi (tal vez lo más preocupante del verano, su bajo nivel), por lo que los delanteros quedaban aislados, a tal punto que el gol, que vino por la habitual vía del desborde y centro atrás, cambió de protagonistas, desbordó Ledesma (gran retorno de Pablo) y convierte Mouche, devenido en centrodelantero cabeceador.
Pasó el verano. Un buen verano. Queda la tranquilidad de que el concepto sigue vigente y se aplica juegue quien juegue, algo fundamental en el cargado calendario que se viene.
Viene febrero. Viene lo lindo, la adrenalina de tres competencias en serio. Y el vértigo de la obligación de ser protagonistas en todas. Ya sabemos de sobra el orden de prioridades, pero así y todo no hay que dejar nada de lado antes de tiempo. Así manda la historia. Así manda la camiseta.
Como cuando en un entrenamiento se forman dos equipos “mix” de suplentes y titulares, para armar un picado livianito. Así salió Boca a jugar en Mendoza:
Sosa (arquero suplente), Ruiz (suplente del suplente), Schiavi (titular), Insaurralde (titular), Sánchez Miño (suplente del suplente); Ledesma (peleará la titularidad), Somoza (titular), Erviti (titular, primer partido del verano), Chávez (casi titular), Mouche (peleará la titularidad) y Blandi (peleará la titularidad). Pero con el correr del partido, en el segundo tiempo, el mix se acentuó para el lado de los habituales suplentes: salió Schiavi y entró Sauro (suplente del suplente), salió Erviti y entró Colazo (habitual suplente), salió Chávez y entró Guillermo Fernández (juvenil de reserva), salió Ledesma y entró Araujo (habitual suplente). Pasado en limpio, Boca terminó jugando con: Sosa, Ruiz, Sauro, Insaurralde, Sánchez Miño, Fernández, Somoza, Colazo, Mouche, Araujo y Blandi.
El tema es que del otro lado, el equipo que marcha segundo en la B Nacional, puso todo lo que tenía a mano, arriesgando incluso más de lo aconsejable. Puso de entrada a un refuerzo francés que se lesionó a los 10 minutos y arriesgó al pibe q juega por izquierda y que venía de una lesión, por más de media hora.
Y así, entre uno que jugó mezcladito, y otro que puso todo, la historia se volvió a repetir. Y jugando a media máquina, haciendo nada más que lo imprescindible, Boca se impuso 1-0, y terminó el verano ganándole los dos partidos al rival de la B Nacional.
Del partido poco para comentar. Fue bastante aburrido. Boca cumplió satisfactoriamente la parte defensiva del libreto, sobre todo en el segundo tiempo se paró demasiado atrás, y careció de la presión que le conocemos. El calor, los viajes, los partidos cada cuatro días y la ausencia de muchos titulares pueden ser excusas valederas para esto. Una cantidad de llegadas del adversario (centros y tiros forzados) superior al promedio, dan fe de esto. Adelante, se atacó poco y definió justo. Perdido Pochi (tal vez lo más preocupante del verano, su bajo nivel), por lo que los delanteros quedaban aislados, a tal punto que el gol, que vino por la habitual vía del desborde y centro atrás, cambió de protagonistas, desbordó Ledesma (gran retorno de Pablo) y convierte Mouche, devenido en centrodelantero cabeceador.
Pasó el verano. Un buen verano. Queda la tranquilidad de que el concepto sigue vigente y se aplica juegue quien juegue, algo fundamental en el cargado calendario que se viene.
Viene febrero. Viene lo lindo, la adrenalina de tres competencias en serio. Y el vértigo de la obligación de ser protagonistas en todas. Ya sabemos de sobra el orden de prioridades, pero así y todo no hay que dejar nada de lado antes de tiempo. Así manda la historia. Así manda la camiseta.
Publicado por Eddie (bocayalgomas.blogspot.com)
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jueves, 26 de enero de 2012
NOCHES CÁLIDAS DE VERANO,... PARA CARGADAS
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Boca Jrs.,
cargadas,
El clásico
ONCE CONTRA ONCE, O DIEZ CONTRA DIEZ,...EN LA CANCHA SE VEN LOS PINGOS!
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La paternidad no entiende de categorías.
Se veía desde hace rato en las declaraciones de uno y otro lado, que mientras para unos se trataba casi de una final del mundo (más bien una que determinara un ascenso, pocos de ese lado se acuerdan lo que es jugar una final del mundo), mientras que del otro se lo tomaba con seriedad, más por historia y tradición, que por presente y actualidad.
Y esa forma de encarar el partido se vio desde el primer minuto. Mientras el equipo del ascenso salió con todo, como si el mismo durara no más de 10 minutos, y en medio de esa presión, generó un par de situaciones de gol, Boca demoró unos 5 minutos en plantarse con firmeza en la cancha.
A partir de entonces y por el resto del partido, el campeón, manejó con firmeza táctica y estratégicamente el partido. Llegó al gol vía desborde de Mouche y cabezazo de Blandi, con una facilidad que demuestra la diferencia de categoría en la que compite uno y otro.
Ya con la ventaja, era cuestión de ver como reaccionaba el rival. Y reaccionó en forma previsible. Buscando victimizarse, con el armador expulsado (el centro delantero también debía haber visto la roja) y a partir de entonces el partido entró en cauces conocidos. Boca dominando y el rival mostrando toda la impotencia para llegar al arco de Orión, que salvo ese par de situaciones de gol de arranque y un cabezazo (zapallazo) de Maidana, se aburrió soberanamente.
Si algo se le puede criticar a Boca, es no haber liquidado por cifras más concluyentes antes el partido. Ha sido el déficit habitual en el campeonato de Primera División, y por falta de fineza en la última puntada, lo siguió padeciendo ayer. Fue necesario quedar también con 10 (compensación pura), para que en otro contragolpe fulminante se liquidara el partido, otra vez vía desborde y Blandi empujando.
En resumen, un partido que expuso claramente las diferencias entre uno y otro. De categoría y de actualidad.
Ya pasó el partido del morbo, queda la revancha el domingo en Mendoza, en la que se supone Falcioni pondrá en cancha un mix de los que no jugaron ayer. Y a partir del lunes, a pensar en los serios objetivos que se tienen por delante. Comenzando el 2 de febrero con la Copa Argentina, siguiendo el 10 con el comienzo del Clausura y el 14 con el sueño de todos. La Copa Libertadores.
Muchos e importantes objetivos. Por ascensos de categoría que se preocupen otros. Y vaya si tienen de que preocuparse.
Publicado por Eddie (bocayalgomas.blogspot.com)
Se veía desde hace rato en las declaraciones de uno y otro lado, que mientras para unos se trataba casi de una final del mundo (más bien una que determinara un ascenso, pocos de ese lado se acuerdan lo que es jugar una final del mundo), mientras que del otro se lo tomaba con seriedad, más por historia y tradición, que por presente y actualidad.
Y esa forma de encarar el partido se vio desde el primer minuto. Mientras el equipo del ascenso salió con todo, como si el mismo durara no más de 10 minutos, y en medio de esa presión, generó un par de situaciones de gol, Boca demoró unos 5 minutos en plantarse con firmeza en la cancha.
A partir de entonces y por el resto del partido, el campeón, manejó con firmeza táctica y estratégicamente el partido. Llegó al gol vía desborde de Mouche y cabezazo de Blandi, con una facilidad que demuestra la diferencia de categoría en la que compite uno y otro.
Ya con la ventaja, era cuestión de ver como reaccionaba el rival. Y reaccionó en forma previsible. Buscando victimizarse, con el armador expulsado (el centro delantero también debía haber visto la roja) y a partir de entonces el partido entró en cauces conocidos. Boca dominando y el rival mostrando toda la impotencia para llegar al arco de Orión, que salvo ese par de situaciones de gol de arranque y un cabezazo (zapallazo) de Maidana, se aburrió soberanamente.
Si algo se le puede criticar a Boca, es no haber liquidado por cifras más concluyentes antes el partido. Ha sido el déficit habitual en el campeonato de Primera División, y por falta de fineza en la última puntada, lo siguió padeciendo ayer. Fue necesario quedar también con 10 (compensación pura), para que en otro contragolpe fulminante se liquidara el partido, otra vez vía desborde y Blandi empujando.
En resumen, un partido que expuso claramente las diferencias entre uno y otro. De categoría y de actualidad.
Ya pasó el partido del morbo, queda la revancha el domingo en Mendoza, en la que se supone Falcioni pondrá en cancha un mix de los que no jugaron ayer. Y a partir del lunes, a pensar en los serios objetivos que se tienen por delante. Comenzando el 2 de febrero con la Copa Argentina, siguiendo el 10 con el comienzo del Clausura y el 14 con el sueño de todos. La Copa Libertadores.
Muchos e importantes objetivos. Por ascensos de categoría que se preocupen otros. Y vaya si tienen de que preocuparse.
Publicado por Eddie (bocayalgomas.blogspot.com)
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